


En su vida anterior, Estela Colque fue explotada por su hija Camila Colque y su yerno Andrés Torres hasta morir en un contenedor. Al reencarnar cuando su nieto recién nacía, contraatacó: canceló las tarjetas, negó la casa y envió a su hija a vivir en un contenedor. Para liberarse, decidió buscar otro embarazo a sus sesenta años. Cuando la amenazaron en su fiesta, Estela anunció que esperaba gemelos y declaró: "No me falta una hija como tú."
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